miércoles, 15 de abril de 2015

¿Idea de negocio o idea de producto?

La primera pregunta que realizo a los emprendedores (estén en etapa de idea o quieran darle una vuelta de tuerca a su emprendimiento) es si su idea es de negocio o de producto.

Pensar que es lo mismo es un error que puede costarte el emprendimiento. 

Un idea de negocio refiere a una idea que habla de crecimiento y expansión, que permite innovar, agregar y/o quitar productos. También permite trabajar con diferentes segmentos de clientes. No hay límites.

Una idea de producto refiere a una idea que puede quedar chica, encontrar su techo muy rápido, que puede no encontrar aceptación en el mercado, que puede simplemente no funcionar. Fin del emprendimiento.

Por ejemplo, supongamos que un emprendedor quiere vender zapatos para bailar tango (idea de producto), si el producto no funciona porque no gusta, porque hay mucha competencia, etc. tengo dos opciones: cerrar el negocio o pensar en otros productos (que es lo mismo que hacer algo nuevo). 

La propuesta es, como dice Donald Trump, pensar en grande. Si cuando estoy gestando el emprendimiento lo hago en base a zapatos para bailar, o, aún más escalable: productos y servicios para bailar, estoy ampliando el horizonte.

Ahora bien, una cosa es la idea de negocio en sí (grande, amplia, escalable, rentable) y otra muy diferente es la implementación de la misma. Para implementar sí conviene (aunque esto es siempre un depende: depende de cuán grande sea el equipo, depende de los recursos, depende del conocimiento del mercado...) empezar por un producto y para un segmento específico. Para que puedas aprender e ir creciendo. 

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